Primeramente partiré del concepto o definición de estos dos tipos de conocimiento: tácito y explícito. El conocimiento tácito es el usado por un individuo u organización para la consecución de un propósito u objetivo práctico y que además no es fácil de transmitir, explicar o comunicar a los demás; un ejemplo de este tipo de conocimiento son las habilidades innatas que cada persona tiene para realizar ciertas actividades de las cuales necesita obtener resultados y que además no tiene la más mínima idea de como las puede realizar. El conocimiento explícito es aquel que puede ser transmitido o expresado de una manera más formal y sistemática, constituido por un conjunto de principios y leyes suministradas por comunidades científicas y de ingeniería, que proporcionan el fundamento para la práctica; estos principios están considerados dentro de manuales, libros, artículos técnicos y científicos, etc.
En cuanto a las combinaciones de los dos tipos de conocimiento antes mencionados, se puede decir que ambos están estrechamente relacionados, complementándose el uno con el otro. Un ejemplo de esta combinación es la relación estrecha del aprendizaje con la innovación, ya que el aprendizaje en sus diferentes formas, da lugar a innovaciones tecnológicas, organizacionales y sociales, fruto de la combinación de los conocimientos existentes.
Dentro de lo que es la orientación innovadora de las empresas, de acuerdo con los pensamientos de Nelson y Winter, se dice que el cambio tecnológico puede ser entendido como un “proceso evolutivo generador de innovaciones”. Concluyendo que dichas innovaciones, así mismo, son el resultado de la combinación de los conocimientos existentes o de nuevos conocimientos obtenidos de procesos interactivos de aprendizaje.
En el tema del capital intelectual, acogiendo también las opiniones de expertos como Schumpeter, Moran y Ghoshal afirman que todo nuevo recurso, incluyendo el conocimiento, es creado a través de dos procesos genéricos: combinación e intercambio. Además Nahapiet señala que todo proceso de conocimiento tiene una dimensión tácita y otra explícita, por lo que al emplear el término combinación adopta la idea de que el capital intelectual abarca tanto el conocimiento tácito como explícito de una comunidad y sus miembros.
Una característica común sobre los sistemas de innovación, es que en estricto sentido se trata de la producción de nuevo conocimiento o de la combinación de conocimiento existente en nuevas formas y en su transformación en productos y procesos significativos desde el punto de vista económico.
De todo lo que se ha descrito anteriormente puedo concluir que en mi medio de estudio o trabajo utilizo ambos tipos de conocimiento tanto tácito como explícito; ya que mientras aprendo nuevos contenidos sobre ciertos temas en las diferentes materias que recibo en mi carrera, a través de la lectura de libros, de información disponible en internet y de las clases impartidas por mis profesores, estoy utilizando el conocimiento explícito aún más cuando se trata de asimilar toda esta información y contenido para tener la base teórica sobre algún tema en especial del que se está estudiando.
Por otra parte aplico el conocimiento tácito cuando tengo que desarrollar mis proyectos del ciclo, especialmente cuando son prácticos, tales como: programación, configuración de algún servicio, o aplicar la teoría que se recibió en la ejecución práctica de la misma. Describo esto, porque me he dado cuenta que en estos casos desarrollo y descubro ciertas habilidades para conseguir un resultado durante el desarrollo de los proyectos; pero a la hora de dar una explicación inmediata no puedo hacerlo, porque todavía, debo descubrir una base sólida para dar una explicación razonable.
En fin, en la vida diaria realmente disponemos de ambos tipos de conocimiento, tácito y explícito, ya que como se ha mencionado en este post, ambos tipos de conocimiento se complementan para dar origen a un conocimiento nuevo o a la reformulación de uno existente.
REFERENCIAS:
CASAS Rosalba, DETTMER Jorge, “SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO, CAPITAL INTELECTUAL Y ORGANIZACIONES INNOVADORAS”







